Archivo mensual: diciembre 2010

Sonata de primavera

Libro voluntario 2ª Evaluación.

Título: Sonata de primavera.

Autor: Ramón María del Valle-Inclán.

La historia narra el episodio que marcará la vida del Marqués de Bradomín, enviado por el Papa hasta el pueblo de Ligura, dada la frágil salud de su cardenal, monseñor Gaetani. Entre los lujos del palacio se encuentra la Princesa Gaetani y sus cinco hijas. La mayor, María Rosario, lo cautiva al instante con su pálida belleza, pero a pesar de que él le confiesa insistentemente su amor, ella no renuncia a su vocación de monja.
El marqués no es víctima de la maldición de una hechicera contratada por la Princesa y su mayordomo gracias a la advertencia de un cura, pero decide marcharse cuanto antes; no sin antes tratar una vez más de persuadir a su amada, la cual le esquiva encargándose de su hermana pequeña. Debido a un descuido, la niña se cae por la ventana y muere; María Rosario acusa al Marqués de brujo y culpa a Satanás de tal tragedia.

El amor prohibido, la muerte, la fe y lo satánico se enredan en las páginas del relato. El desenlace me sorprendió, a pesar de que el argumento sea predecible y tal vez lento para mi agrado. No ha sido una de mis lecturas predilectas, pero aun así me ha gustado el estilo lírico en las descripciones de Valle-Inclán.


Los renglones torcidos de Dios

Libro voluntario 2ª Evaluación.

Título: Los renglones torcidos de Dios.

Autor: Torcuato Luca de Tena.

Cabe destacar que el autor mantuvo una discusión con el psiquiatra Vallejo-Nágera, prologuista del libro, al comunicarle su decisión de internarse voluntariamente en un hospital psiquiátrico para una mejor caracterización de los personajes de la novela. A pesar de la negativa del médico, Luca de Tena logró convivir, como un loco más, en un hospital psiquiátrico.

En la trama se entremezclan paranoia, cultura, inteligencia, lucidez y locura, de un modo sutil y perfectamente armónico. La vida de Alice Gould, detective, cambia por completo al entrar en el Hospital Psiquiátrico de Nuestra Señora de la Fuentecilla. La realidad, y su realidad se van diferenciando a medida que los médicos averiguan la verdad de una persona tan encantadora y cultivada, pero sin embargo, tan herida en el espíritu.
Ella, que creyó estar ingresando voluntariamente para llevar a cabo la investigación de un crimen, se descubre expoliada de sus bienes por su marido y abandonada a su suerte por su cliente. El doctor Arellano descubre la causa de su delirio en la abusiva relación con su marido, huido a Buenos Aires; dado que la raíz de la locura no puede herirla más, es declarada sana, aunque no lo fuera; y decide permanecer en el hospital dada la enorme y vocacional tarea de los sanitarios.

Me ha resultado una lectura interesante. La forma en la que se describen los entresijos de un psiquiátrico es fascinante. Conforme paso a paso la protagonista se adentra en el inquietante y terrible mundo del sanatorio, el lector se sumerge con ella, se engancha a la historia. Tanto, que llega un punto en que resulta mareante, quizás demasiado extensa. Así mismo, considero que el final de la obra es más abierto de lo que había esperado.